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La gastronomía del Alto Asón viene condicionada por el medio natural en el que la comarca se asienta. Los ríos de la comarca proporcionan pescados de excelente calidad como los codiciados salmones o las truchas, las cuales pueden degustarse en los restaurantes de la comarca preparadas de diferentes formas, como con torreznos (tocino de cerdo), que le dan un sabroso toque. La matanza del “chon” es una de las costumbres más arraigadas en la sociedad rural del Alto Asón. Se ha venido realizando cada otoño desde tiempos inmemoriales, habiendo adquirido ya un carácter casi ritual, que congrega no solo a familiares, sino también a vecinos. El cerdo constituyó, en los duros tiempos pasados, la base de la alimentación familiar, aprovechándose de él “hasta el rabo”, como dice la expresión popular. Chorizos, morcillas, filetes o tocinos son algunos de los manjares obtenidos con esta tradicición. Muchos de ellos acompañan a la alubia y la berza en otro de los platos típicos del Alto Asón, el cocido montañés. Es uno de los mejores platos para degustar nuestro paladar en cualquiera de los restaurantes de la comarca durante los días fríos del otoño. Las carnes de ternero, cabrito o cordero son de excelente calidad, puesto que estos ganados pastan libres en libertad por los prados y brezales de las zonas altas. Estas carnes se preparan de diferentes manera, a la brasa, guisadas o asadas, gozando de cualquiera de las maneras de un sabroso sabor Las setas, especialmente las conocidas como “setas de abril”, son otro de los manjares más exquisitos del Alto Asón. Las podremos degustar en los restaurantes de la comarca durante la época primaveral. Por último, el Alto Asón también posee una extensa tradición quesera de diversas variedades: vaca, oveja, cabra o mezcla. Los podemos encontrar frescos, curados, ahumados, existiendo varias queserías en la comarca que se dedican a su preparación. Su calidad es tal que algunas de éstas han recibido distinciones internacionales. |