La comarca del Alto Asón es sin duda un paraíso
subterráneo, donde se han localizado y documentado más de 4000 cavidades, se
estima que un 30 % del ingente patrimonio que aguarda bajo tierra.
La espeleología y el estudio del medio subterráneo son
actividades relativamente recientes, que adquieren relevancia a partir de los
años 50 del pasado siglo. Pero también es una actividad minoritaria, lo que
determina un ritmo de avance en las exploraciones más bien lento.
La comarca del Alto Asón cuenta con los mayores
sistemas subterráneos de España: Mortillano, con 114 km de desarrollo en Soba,
el sistema del Gándara, también en Soba, con 104 km de desarrollo, el sistema
del Alto del Tejuelo con 95 km de desarrollo en Arredondo, el de la Red del
Silencio en Rasines, sobre 60 km y finalmente el sistema de los cuatro Valles
con más de 53 km repartidos entre
Ruesga, Voto y Solórzano. Son sin duda las joyas de la corona de la espeleología
comarcal.
Esta gran cantidad de cavidades convierte a la
comarca del Asón en el principal destino europeo para la práctica de la espeleología.
Aquí se pueden encontrar cómodas y bonitas cuevas como Cueva Mur, El Mostajo,
etc en la que la práctica de la espeleo se ve recompensada con un paisaje
subterráneo sobresaliente. Para los más osados existen más de 15 travesías
integrales, lo que supone entrar por una boca y abandonar la cavidad por la
otra. Travesías míticas como Cueto-Coventosa con más de 6 km de desarrollo y un
desnivel de 815 m suponen un reto de más de 20 horas de esfuerzo. Junto a ésta
hay otras de menor entidad pero de igual compromiso, como Tonio-Cañuela,
Tibia-Fresca, Fría-Lobo, Rubicera-Mortero, Cuivo-Mortero. Aunque no es la más
grande, ni la de mayor desnivel, el mayor reto para los deportistas, en la
actualidad se encuentra en la cavidad Caballos-Valle, en Rasines.
Otras travesías más cortas, aunque de igual belleza,
podrían ser el sistema Ozana en Matienzo (Ruesga), Torcas Humizas-Cullalvera en
Ramales, Vallina en Arredondo, y Sopladoras-Cueva del Agua o Calaca-Cruceros en
Soba. A todas estas clásicas galerías se han sumado otras nuevas, fruto de los
trabajos más recientes de exploración: Sima Alpina-Fresca, Garma del
Bucebrón-Coventosa, Torca del Acebo-Mortero de Astrana, etc.
Las exploraciones siguen en marcha y en el futuro sin
duda aparecerán auténticas joyas subterráneas que estamos obligados a
conservar. |